Apuntes

Posted on 14:05 by Tres Libras | 0 comentarios

Bitácora desde el Asilo/3libras: Día #963/Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina; Abril, lunes 23, año 2012:

Entre gritos, alguien exclama: -Me clavo una tira de eso (señalando un blister de Rivotril®), y ¡me duermo con los lentes puestos!-. Culmina/remarca su frase (citando a José Martí): -Moriré de cara al Sol-. No hay respuesta de mi parte; acaricio la gata sobre mis piernas y sorbo el mate lavado. Es un día nublado... Creo.


////FIN DE LA ANOTACIÓN////




-Cerrá los Ojos.-

Posted on 15:41 by Tres Libras | 0 comentarios

"Te vi, una bocanada antes de sedarme..."


Se distrajo, precipitó en lenta marcha por las escaleras, y, en su caer, contempló cada cuadro, cada verso, cada moneda en el techo girando; girando las monedas o él. Volviendo al cuarto, se durmió en medio de una pregunta a través de la ventana, muy parecida a una escrita antes en el empaño de la transparencia, la diferencia fue está vez su palpitar detenido que ayudaba a comprender mejor. No (ya lo entendía), no era una pregunta, era una especie de afirmación dudosa de sus realidades y decía, a su mente roída, y decía y decía:

"Escribo para el que no lee,
leo para el que no escribe."

Se frenó en seco, descubrió su humanidad ante el espejo, viose demasiado regular, dos brazos-dos piernas, un cuarto de alma, un setenta y cinco por ciento de corazón (ahora sin función), y el mundo dejó de existir. ¿Cómo es esto posible? Repitió: ¿Cómo es qué esto es posible si sigo pensando? Simple: En un instante de remembranza, entra toda la historia del hombre, desde las cavernas, hasta los autos chocadores; y todo, todo esto está lleno de cavernas y autos golpeándose.

No tenía más opción que seguir, caminó por el desierto, buscando algo que se le parezca, desierto caminó por el desierto, desertando; al menos lo intentó. Vio a lo lejos un marchar que nunca tendría que haber vuelto a ver, y, mientras tanto: La escalera, los cuadros y las monedas, el girar de los versos, y algo que creyó sentir que pasaban por debajo de la puerta... ¡Alto! Cuánto más extraño tengo que manchar la hoja hasta que me diga: "Hola"... A continuar...

Como de gato era ese transitar a través, como de muerte era ese avance que nunca frena. Por los siete mares, por cada continente, sobre el cielo y en lo más cercano al centro de la tierra; y es que poco importa todo lo enumerado minutos antes del disparo, el fin siempre es el mismo, es el mismo. Entonces cruzar el globo, ínfimo cansancio exige si centésimas de pulsión pagan todo respiro, apagan todo respiro; todo el viaje en un chasquear. Una pequeña defunción, simple...

No están comprendiendo, no es un deseo, no es un presagio, no es un plan construidamente elaborado; no acreditan la opción entre medio: Que todo esto sigue ocurriendo sin final. Que todo esto es un -ahora y siempre-; que también es un corto suspiro a través de un cristal. Es ver un recorrido recorriendo el propio iris, sin poder recorrerlo nunca más. Por fin despertó.


Fue encontrado escalones abajo, joven otra vez, otra vez callado; sin más que decir que su propio cuerpo ahí, y ahí. Y cruzando las cortinas, ahí. 3libras




Curso. (cursE)

Posted on 2:34 by Tres Libras | 0 comentarios

El mundo sigue su curso, las manos siguen su curso, el listado de nombres se pierde en la niebla junto a esos ojos en el fondo de la niebla una vez más. Alguien escribió esto ya, alguien lo pensó y no lo dijo, alguien lo susurró en un abrazo, alguien nunca se atrevió ni a formulárselo: Estamos Solos. 3libras.


No importa.

Posted on 6:27 by Tres Libras | 0 comentarios

Alguien lo gritó en medio del templo pero nadie le hizo caso. El bosque se estaba por incendiar. Nadie le hizo caso como nadie nunca hace caso a nada nunca, y, finalmente, el bosque ardía en llamas altas como montañas e irremediable se rendía ante una naturaleza mucho más fuerte que su propia fuerte naturaleza. El fuego es purificación, el fuego es tangible, el fuego es verdad; el bosque es todo eso, pero depende de diferentes factores y diferentes tiempos para comenzar, vivir y trascurrir.

Las putas incendiaron esa naturaleza, los promiscuos, los habladores psicópatas, los poco fieles a su pasión, los de los abrazos por interés escondido, los de suave palabra que nada hace nacer, las substancias, el hambre desmedido, vos y yo esquivándonos por el camino, vos y yo sabiendo todo eso, vos, vos y yo; testigos mudos.

Un lobo quedó encerrado en ese infierno de calor y humo, un lobo aullando atrapado; un simple lobo que, simple: quiere vivir. El no inició el incendio, no al menos de manera directa y no de manera directa fue a parar al lugar más urgente, entre un árbol y las lenguas doradas; alto el roble contempla al lobo, alto el roble lo ve desahuciado e intenta consolarlo con sus palabras de alta sabiduría, sabiduría tan alta como su tiempo y como él mismo; esta vez va a hablar porque (sabe) es su última vez...:

–Mil años he vivido, mil años he crecido sin parar, mil años he callado. Todo lo que sé, todo lo que soy, todo donde estoy, todo lo guardado en mí, mi paciencia y mi estar en pie, mil años de SI, mil años de NO, -poder-; pero un solo toque de ese ardor, y cenizas quedarán de tanto. ¿Qué puede hacer un simple y pequeño mamífero, tan simple como los que iniciaron esto, para salvarse estando tan solo? Simple... pero aunque simple, te admiro, admiro tu especie, siempre están enamorados. De tener tus patas, correría, de tener tu capacidad y velocidad, correría, de poder sentir amor, correría. Cambio mis siglos y mi experiencia por tu amor y tus hábiles patas; pero es tarde, y cada cual es como ES, y como es-es en lo irremediable. Hoy tu corazón te va a ayudar, hoy esta madera sin corazón va a salvar lo que tanto envidia, te va a salvar por envidia, porque aunque sabio, uno puede pecar, y sabio como soy, se que solo uno de los dos tiene oportunidad y merece seguir. Lobo, mañana vas a latir por mi.-

Le aconsejó esconderse tras su gran tamaño, dejar que las llamas lo derroten sin llorar, y, al caer, un camino se abriría a su paso. El lobo aunque triste, había dormido numerosas tardes bajo la sombra de ese imponente y bello árbol, siguió a pie de letra el mandato, y así fue que sucedió lo profetizado: el gigante caía con honor y sin mostrar debilidad, y en su caer un sendero nuevo le brindaba al animal y a su corazón y a sus patas. Por todo eso, por todo el todo y el por qué de todo y su suceder tan injusto, giró la cabeza y dejó caer una lágrima aunque los lobos no lloran, árbol caído aunque los árboles mueren de pie, y lobo llorando; algo acá nos dice que la vida toma atajos impredecibles para continuar. Siempre en movimiento, siempre en constante cambio, siempre sorprendiendo, siempre quiere más.

Nada quedó del bosque, nada quedó del fruto. Todo quedó del bosque y del fruto en el bombear del día siguiente, como bien lo había dicho el roble: “Lobo, mañana vas a latir por mi.”.

Los ladrones incendiaron esa naturaleza, los vendedores de sueños falsos, los hijos de la apariencia, los hijos de puta, los adictos a los ojos, los adictos, los sucios baños y las sucias calles y las sucias habilidades usadas suciamente, vos y yo de manera indirecta, vos y yo tirándonos indirectas, vos y yo sabiendo todo esto pero mudos como las hojas quemadas del tronco quemado, YO, vos, vos y yo sin hacer nada, llenos de ganas de hacer algo.

Pero una flor crece entre las cenizas, en el espacio que quedó, el espacio entre medio que siempre queda al finalizar el desastre; una lágrima cayó con más fuerza que un árbol, y un descorazonado salvó un corazón. El lobo sigue enamorándose sin remedio. La vida sigue enamorándonos sin remedio en sus causas y efectos, y aunque “ellos”. ...


NUNCA VOY A DEJAR DE AMAR; no importa lo que hagas. 3libras.